Si estás pensando en hacerte daño, si ya lo hiciste, o si perdiste a alguien por suicidio, no tenés que atravesarlo solo. Hay formas de pedir ayuda. Hay formas de seguir. Acá hablamos de las dos.
Agendar una consultaA veces el dolor se vuelve tan grande que parece no haber salida. Otras veces, lo que aparece no es una decisión, sino una sensación de que el peso no se puede seguir cargando. Y hay momentos en que la idea del suicidio aparece de pronto, sin pedirla, y eso mismo da miedo.
Cualquiera de estas formas es razón suficiente para buscar ayuda profesional. No hace falta esperar a que sea "tan grave" para hablar. Cuanto antes se construye una red de cuidado, mejor.
Las tres formas de acompañamiento requieren un encuadre clínico responsable. Las tres son trabajo serio y a largo plazo. Las tres sostienen.
Escribime por WhatsApp. No hace falta que tengas las palabras exactas. Empezamos por donde puedas.
Escribime ahora
No hace falta que sepas exactamente qué te pasa. Empezamos por donde estés.
Escribime por WhatsApp. Te respondo personalmente. Y si necesitás ayuda inmediata, llamá al 135.
Agendar consulta inicial